En el universo sibarita, hay combinaciones que parecen imposibles… hasta que alguien las hace realidad. Este año, la magia llega en forma de turrón con sabor a ron cola, una creación firmada por Ron Barceló Imperial y Pepina Pastel, la pastelería valenciana que ha conquistado a los amantes del dulce con su toque irreverente y artesanal.

El resultado es una edición limitada de 125 unidades que une una botella de Barceló Imperial con un turrón que rompe todos los moldes. Bajo su apariencia clásica —la icónica forma redonda de Pepina Pastel— se esconde una receta llena de contrastes: nube de cola, mermelada elaborada con el propio ron y un crujiente de chocolate blanco con lima. Un guiño a los sabores que despiertan curiosidad y convierten cada bocado en una experiencia chispeante.
“Queríamos crear un dulce capaz de despertar curiosidad, que uniera la calidez del ron con nuestra forma de entender la repostería: cercana, artesanal y con un punto travieso”, comenta el chef Carlos Puig, alma creativa de Pepina Pastel.
Una colaboración para disfrutar sin reglas
Desde 2019, Pepina Pastel ha demostrado que la repostería puede ser divertida, emocional y sorprendente. Con esta colaboración, la firma lleva su espíritu lúdico al terreno de lo inesperado: un turrón que sabe a ron cola.
Por su parte, Barceló Imperial —símbolo de excelencia dominicana— aporta su carácter elegante y seductor, nacido del jugo puro de la caña de azúcar. Juntos, convierten un clásico navideño en una declaración de intenciones: celebrar, compartir y disfrutar sin etiquetas.

El regalo perfecto para los disfrutones
Disponible exclusivamente en la web de Pepina Pastel, este pack de edición limitada es el detalle ideal para quienes buscan sorprender con algo diferente, dulce y con un toque canalla.
Y desde Muy Sibarita, no podemos dejar de recomendarlo: es uno de esos caprichos que hay que probar al menos una vez en la vida. Su sabor evoca la alegría de un brindis espontáneo, el juego entre lo dulce y lo atrevido, y esa chispa que transforma un momento cotidiano en una experiencia memorable.
Porque esta Navidad, el mejor brindis será con Barceló Imperial y un trozo de turrón que sabe a fiesta.




