Mucho más que tinto.
Considerada una de las fincas más bonitas de la provincia, la seña de identidad de los vinos de Dehesa la Granja viene dada por una cueva subterránea de 3.000 metros cuadrados construido en 1750. Familia Fernández Rivera ha dedicado parte de esta finca a la agricultura y a la ganadería. El grupo comercializa también garbanzos, queso y aceite de extrema calidad.